695280973
info@rubikhome.es
Calle Secoya, 29 Local, 28045. Madrid (Madrid)
Presupuesto

La creación de un estándar de casas pasivas que garantice unos criterios únicos se inició a finales de los años 80 en Alemania, dando lugar al Passivhaus-Institut, que actualmente es el encargado de validar que se cumple dicho estándar. De esta manera, una casa pasiva (Passivhaus en alemán, y Passive House standard en inglés) que esté certificada siguiendo este estándar asegura unos altos niveles de ahorro en la demanda energética y disponer del certificado en el «Estandar Passivehouse» pone números y objetivos concretos a conseguir para obtener edificios muy eficientes en consumo energético, pero manteniendo el nivel de confort elegido por el usuario. El Passivhaus-institut vela por el cumplimiento de estos números y objetivos, y otorga el acceso a obtener la certificación «passivhaus».
Sin embargo, bajo el concepto de «Casa Pasiva» se puede incluir de forma más genérica cualquier edificio que se adecua a su entorno, que ahorra energía, y aprovecha las condiciones del lugar, aunque de forma indeterminada en la cuantificación de ese ahorro y ese aprovechamiento.

¿Qué son las casas pasivas?

Las casas pasivas o viviendas ecosostenibles son edificaciones eficientes que buscan reducir la demanda energética del edificio al máximo, mediante recursos de arquitectura bioclimática y estrategias de diseño global. Concretamente, utilizan materiales ecológicos, generan energía sin aporte exterior y reutilizan sus propios recursos llegando a reducir un 90% el consumo energético respecto a una vivienda normal. Permiten, por tanto, vivir en un ambiente más confortable, saludable y en armonía con el medio ambiente, reduciendo la huella de CO2.

Passiv House: ¿por qué comprarlas?

Se deben tener en cuenta varios aspectos cuando se construye una “casa pasiva”:

  • Sostenibilidad: Debe utilizar como materia prima básica la madera.
  • Seguridad: Se crea una estructura calculada y envolvente que aportará un hogar o estancia segura, preparada para los movimientos sísmicos, y soportar las inclemencias del clima del lugar donde esté construida la casa pasiva.
  • Que sea saludable y confortable: Gracias a que se consigue un aislamiento térmico y acústico, se logran aislar los hogares dejando fuera las diferencias térmicas y el ruido. Y gracias a la ventilación mecánica se consigue un aire más purificado y renovado en su interior.
  • Que sea ecológica: se reducen las emisiones de CO2 en la obtención de materias primas, fabricación, transporte, montaje y construcción de las casas pasivas.
  • Ahorro económico: se consigue por el ahorro energético, es decir, se reducirá el consumo de los servicios de luz, agua y otros, que supondrán por tanto un ahorro en sus facturas. Puede además tener procesos de fabricación que supongan ahorro de tiempo. Todo esto reduce los precios de las casas pasivas.
  • Reciclaje: uso de materiales reutilizables que favorece la economía circular.
  • Energía renovable: por la implementación de paneles solares fotovoltaicos y otros.
  • Eficiencia: se realizan proyectos muy definidos, sin improvisaciones que reducen los tiempos de construcción y evitan un sobrecoste.
  • Rapidez: se simplifica la construcción y por lo tanto los tiempos de ejecución de las viviendas pasivas.
  • Precios competitivos: cada vez existen propuestas más económicas para abordar estos sistemas constructivos que compiten con la construcción en bloque tradicional.

En definitiva, todos estos aspectos redundan en una reducción de los precios de las casas pasivas respecto de las tradicionales y en que sean viviendas ecosostenibles.

 

Estándares y normativa

El estándar creado por el Passivhaus Institut supone una referencia dentro de los Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo (EECN). De hecho va un paso más allá, ya que sus requerimientos son aún más estrictos que los de EECN. Mientras el estándar para las viviendas pasivas viene definido por el ya comentado instituto alemán, el de los Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo se define a nivel europeo en la Directiva Europea 2010/31/UE, y a nivel español en el Código Técnico de la Edificación (CTE).
El estándar de fabricación de casas pasivas no conlleva la utilización de ningún material en concreto, sino que exige optimizar la arquitectura de la vivienda para aprovechar los recursos bioclimáticos y minimizar la necesidad de climatización y así ahorrar energía.
Según el Passivhaus Institut, una vivienda pasiva consume un 90% menos que una casa normal ya construida y un 75% menos que una casa normal de obra nueva.
Los principales criterios para que una vivienda se considere casa pasiva son los siguientes:

  • Una demanda de calefacción inferior a 15 Kwh / m2a.
  • Una demanda de refrigeración inferior a 15 Kwh / m2a. En el caso de los edificios residenciales debe ser menor a 10 Kwh / m2a.
  • Una demanda de energía primaria inferior a 120 Kwh / m2a. Esta energía incluye calefacción, agua caliente y electricidad.
  • Una estanqueidad en la vivienda inferior a 0,6 renovaciones de aire por hora.

Nuestro sistema constructivo

Para cumplir con el estándar de casas pasivas desarrollado por el Passivhaus Institut, nuestras viviendas reúnen las siguientes condiciones:

1. EXCELENTE AISLAMIENTO TÉRMICO

Es requisito indispensable en estos edificios que todos aquellos elementos opacos que representan la envoltura exterior en la edificación (que no sean puertas o ventanas ) deben estar perfectamente aislados, lo que supone un coeficiente de transferencia de calor de 0.15 W/ (m²K) como máximo. Esto significa que la perdida máximo de 0.15 vatios por grado de diferencia de temperatura y por m2 de superficie exterior.

2. VENTANAS Y PUERTAS ALTAMENTE EFICIENTES

Las ventanas de las casas pasivas deben tener cualidades específicas, estar bien aisladas y equipadas con acristalamientos de baja emisión para evitar la transferencia de calor. Incidir así mismo en una correcta instalación y sellado de los cerramientos.

3. VENTILACIÓN CON RECUPERACIÓN DE CALOR

Otra clave de las viviendas pasivas es la ventilación eficiente con recuperación de calor, que permite una buena calidad del aire interior y ahorra energía. Una casa pasiva funciona cuando al menos el 75% del calor del aire se transfiere nuevamente al aire fresco por medio de un intercambiador de calor.

4. HERMETICIDAD Y SELLADO DE AIRE

La fuga de aire incontrolada de una passivhaus a través de huecos debe ser menor que 0.6 por ciento del volumen total de la casa por hora. El principio de la hermeticidad siendo uno de los más importantes, resulta habitualmente ser, de los más desconocidos.

5. CONTROL DE PUENTES TÉRMICOS

Todos los bordes, esquinas, conexiones y penetraciones de las casas pasivas deben planearse y ejecutarse con mucho cuidado, para evitar los puentes térmicos. Los puentes térmicos que no pueden evitarse deben minimizarse lo más posible.

Ventajas principales de las casas pasivas

El aislamiento que caracteriza a las casas pasivas, unido al ahorro en calefacción y aire acondicionado y a la apuesta por las energías renovables, conllevan las siguientes ventajas frente a las viviendas tradicionales:

  • Se reduce el consumo energético hasta ser prácticamente nulo.
  • Se reducen las emisiones de carbono.
  • Se reduce la dependencia de la electricidad.
  • Aumenta la eficiencia de cristales y ventanas.
  • Mejora la calidad del aire y se reducen los olores y la contaminación.
  • Se reducen los ruidos, ya que el aislamiento es también acústico.
  • La temperatura se mantiene estable durante todo el año.
  • Aumenta la comodidad debido a los factores expuestos anteriormente.
  • Posibilidad de beneficios fiscales o subvenciones: tanto los gobiernos como los bancos están ofreciendo ventajas en este sentido.
  • Son viviendas más rentables, debido al ahorro energético y a que se revalorizan con el tiempo.

Casas pasivas prefabricadas

A todo lo que se ha expuesto hasta ahora le podemos añadir el método de construcción propio de las viviendas prefabricadas: se fabrican en talleres, por módulos que posteriormente se trasladan al lugar en el que se ubicará la vivienda y se ensamblan. Esto repercute en una reducción de los tiempos y, por tanto, de los costes, y en un aumento de la calidad. De este modo, las casas pasivas prefabricadas potencian las ventajas de la construcción pasiva.
La construcción de las casas pasivas prefabricadas se realiza en talleres, siguiendo unos estrictos estándares de calidad, lo que evita que influyan en el proceso factores externos, como las inclemencias meteorológicas. Como material principal se usa la madera, ya que es el material más sostenible y el que menor gasto energético necesita tanto en su obtención como en su tratamiento.
La construcción se realiza por módulos y, una vez terminada, dichos módulos se trasladan a la ubicación elegida para la vivienda, y allí se ensamblan. Todo esto permite unos tiempos de ejecución menores, y una capacidad mayor de atención al detalle, lo que repercute positivamente en la calidad y los precios de las casas pasivas prefabricadas.
Por tanto, si unimos la forma de fabricar las casas pasivas y las prefabricadas, conseguimos potenciar y multiplicar las ventajas del estándar Passivhaus: menor consumo energético, sostenibilidad, aislamiento, comodidad y, sobre todo, mayor rentabilidad y precios más económicos.

Casas pasivas de calidad al mejor precio

Uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de decidirse por una casa pasiva es su precio. Como hemos visto, el proceso de fabricación reduce el precio de las casas pasivas, a la vez que se mantienen los más altos estándares de calidad.
Pero eso no es todo. A medio-largo plazo se producirá un ahorro económico derivado del ahorro energético propio de la vivienda. Por tanto, no solo es importante el precio de las casas pasivas, sino que debemos considerarlas como una inversión rentable, que además se revalorizará con el tiempo.
A esto hay que unirle la posibilidad de solicitar ayudas, subvenciones y beneficios fiscales. Cada vez se pone más énfasis en la sostenibilidad y en todo lo relacionado con el medio ambiente. Estas preocupaciones están llegando al ámbito de los gobiernos, que cada vez toman más medidas para promover hábitos de vida sostenibles. Esto se traduce en posibles ayudas, subvenciones y beneficios fiscales por parte de gobiernos y entidades financieras a la hora de decantarse por una casa pasiva.

Teniendo en cuenta todos estos factores, sin duda, hablar de Passive House no es hablar de presente sino de un futuro revolucionario muy prometedor para sembrar la semilla de la conciencia colectiva.
Si quieres empezar a disfrutar de todas estas ventajas, en Rubik Home construimos casas pasivas de alta calidad al mejor precio. No dudes en consultarnos sobre presupuesto o cualquier otra duda.